Primer recorrido de 100 km en mi bicicleta, ayer domingo, el
primero en mucho tiempo, probablemente en cuatro años pues hice uno después de
septiembre de 2014. Sé esto con certeza porque antes del viernes 5 de
septiembre de ese año, no tenía cyclocomputer y pude comprar ese dispositivo
(marca Cat Eye, fabricación japonesa) gracias al trabajo de traducción free
lance que estaba realizando, al igual que varias refacciones (poste del
manubrio y bomba portátil) para usar con aquella bicicleta, también de aluminio
pero mucho más pesada.
¿Por qué tuvo que pasar tanto tiempo para que volviera a
cubrir esa distancia, si en realidad no es tanto? Hay varias respuestas
posibles. Una es que los medicamentos que he tomado durante cerca de ocho años,
para mi trastorno límite de la personalidad me han traído como efectos
colaterales cansancio crónico (que también podría deberse a otras causas, que
mencionaré más adelante) y aumento de peso (que ya resolví, después de batallar
mucho tiempo con este problema). Otra causa que pudiera no tener relación es un
miedo no definido a hacer muchas cosas, como salir con frecuencia a carretera
(en bicicleta) que es donde se practica este deporte.
El miedo ha dominado mi vida y ha sido la causa de que no
haya hecho muchas cosas. Siendo un hombre muy joven decidí no tener hijos jamás
y mi argumento siempre ha sido que la razón de ello es la carga de violencia
que llevo a cuestas, siendo hijo de un hombre muy destructivo y una mujer muy
codependiente, ambos provenientes de familias terribles. Sin que esto deje de
ser cierto, otra razón podría ser que le tengo mucho miedo a la vida y en
relación con esto, puesto que he mostrado tan poca capacidad para convertirme
en un adulto y ser autosuficiente, mi mayor temor fue que de haber tenido una familia
le hubiera fallado miserablemente, sumiéndola en la pobreza, en la carencia de
los medios necesarios para llevar una vida digna y poderle brindar a mis hijos
una oportunidad en la vida.
Cuando joven, quise viajar a otro país (de preferencia de
habla inglesa) como Canadá o Australia, con intención de emigrar y quedarme
allá, tomar la ciudadanía y llevar una vida muy diferente a la que me esperaba
en el país que me vio nacer, al que no amo, del que no estoy orgulloso y que no
acepto pues mucha de su realidad me parece injustificable, entre ellas la
desigualdad social, la sobrepoblación, la corrupción, una alta proporción de
gente que parece inferior en todos aspectos, desde su apariencia hasta su nivel
educativo deplorable o francamente paupérrimo, etc.
¿Por qué no lo hice, por qué no me fui? Principalmente por
miedo, el temor a lo desconocido, a dejar mi hogar, a alejarme de mi familia,
incluso de mi mascota (mi perro), etc. En resumidas cuentas, el miedo ha
dominado mi vida.
En fecha muy reciente se ha elevado mucho mi nivel de
actividad física, entiéndase la práctica de mi deporte, el ciclismo de ruta
complementado con una rutina (breve) de ejercicios con pesas, dos días por
semana, máximo tres. No puedo explicar la razón por la cual he sentido que he
dado un gran paso hacia adelante, que estoy saliendo de una pesadilla que
comenzó en un momento que no puedo determinar. Pudiera ser en mi temprana
infancia, o al llegar a la adolescencia, tal vez cuando llegué a ser un adulto
joven, cuando tuve un poco más de 20 años de edad. No puedo explicar la razón
de este bienestar y cómo establezco una conexión con la práctica de mi deporte,
pero lo siento de manera tangible y de pronto disminuye mucho mi nivel de
ansiedad, la paranoia que me acompaña con tanta frecuencia y los temores
inexplicables por razones no definidas, temores irreales que percibo como posibilidades y que en
realidad no existen como algo concreto.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario