viernes, 22 de febrero de 2019

Comunicación con una dama de Twitter, y un súbito insight


Me tomé mi tiempo de descanso y me metí a la red social del pajarito, en mi Smartphone. Una dama me había escrito un tweet en relación con la última entrada publicada en mi blog, diciéndome que se había preocupado por mí. Yo le respondí que no había motivo para ello, pues eran solo sentimientos.

Esta linda compañera de Twitter me escribió vía DM y tuvimos un breve diálogo. Esto, en combinación con comunicación oral que sostuve una hora antes con la directora de mi departamento me hizo cobrar conciencia de algo, una vez más: mi verdadero problema es que le presto demasiada atención al lado negativo de mi vida, y ello hace que pierda de vista lo positivo que hay en ella y en tanto que no la disfrute.

Esta noche, al llegar a casa disfrutaré de una suculenta cena, como hago todos los días. Esto es un regalo de mi madre, ya anciana, con quien comparto una historia difícil pero si nunca he dejado de quererla es porque tiene cualidades extraordinarias que sobrepasan cualquier cosa mala que haya hecho en el pasado. Una vez que haya disfrutado de ese último alimento del día, podré descansar unos minutos en mi habitación para más tarde llevar a caminar a mis perritas Chora y Clara, que en dos meses cumplirán dos años en casa, un regalo de la naturaleza pues el perro es un amigo incondicional, da tanto a cambio de tan poco, y jamás traiciona.

Mañana sábado deberé hacer algunos pendientes, como ir a recoger unos zapatos que dejé en un negocio para reparación. Lejos de ser una molestia, la vuelta será algo agradable, pues ese taller se encuentra en un barrio popular donde hay mucho comercio, buenos artículos, buenos precios y gente amable, agradable. Será un paseo más que otra cosa.

El resto del día puedo dedicarlo a mis actividades habituales, como la lectura (tanto de una novela catalogada  literatura inglesa, como mi libro de TLP, información de ayuda); hacer ejercicio (ahora más provechoso porque me he recuperado del accidente que sufrí hace casi seis semanas); visitaré a mi amigo Hugo en su tienda de bicicletas, y tendré ocasión de relajarme escuchando música en YouTube o disfrutando de alguna de las muchas películas que se han ido acumulando en forma de dvds en los últimos años.

El domingo podré continuar con cualquiera de esas actividades, o una combinación de varias de ellas, y algo muy provechoso sería  continuar con mi costumbre de escribir, de plasmar mis pensamientos con palabras, pero de una manera más positiva, revalorando mi existencia y estableciendo un plan para llevarlo en mente cotidianamente.

Algo importante serán las llamadas telefónicas del sábado y el domingo, con tres psicólogas como posibles interlocutoras. Es casi seguro que coincidiré con dos de ellas, y les expresaré esta intención de darle un giro a mi manera de encarar mi futuro a partir de ahora. Ya antes había cobrado conciencia de este fenómeno, de mi tendencia a no disfrutar de mis buenas condiciones por estar atrapado en mis problemas, la mayor parte de los cuales tienen raíces en un pasado difícil, pero pueden ser superados viviendo el ‘aquí y el ahora’

Prometo hacer mi mejor esfuerzo, y si sufro una recaída, no me daré por vencido.  


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Centro de Intervención en Crisis, SALME

  Un poco antes del amanecer del miércoles 17 de enero, volví a marcar el número de teléfono del Centro de Intervención en Crisis de SALME (...