Desperté en la madrugada, aproximadamente a las cuatro de la
mañana sintiendo un fuerte cansancio y traté de volver a conciliar el sueño.
Poco antes de las cinco me levanté y me vestí para llevar a pasear a mis
mascotas, mis perritas Chora y Clara y al regresar eran casi las seis. Encendí
mi Smartphone y le eché un ojo a mis asuntos, en especial a Luz en mis
contactos de WhatsApp y a la red social que comencé a usar el sábado pasado.
Ninguna novedad, excepto que a Luz ni siquiera le habían llegado mis mensajes,
aparecían con una sola ‘palomita’ de color gris, a diferencia de las dos que
aparecen cuando ha llegado un mensaje, en color gris si todavía no ha sido
leído, en color azul si ya lo fue.
De regreso en mi habitación volví a ponerme las prendas con
las que duermo y apagué la luz. Cerré los ojos y adopté la posición más cómoda
posible porque el cansancio era considerable y ello me hizo cobrar conciencia
de que los esfuerzos realizados el domingo y el martes sumaron un poco más de
100 km, algo desacostumbrado desde hace mucho tiempo.
He tenido a Laura entre mis contactos en mi Smartphone, y
por lo tanto en mi WhatsApp, esa mujer que ha sido mi amor platónico y ayer
cambió su avatar por uno que la muestra en Alaska, ante un letrero múltiple que
señala las distancias en kilómetros a diferentes puntos del planeta. Ella
aparece vistiendo sus botas para la nieve, pantalones de mezclilla, ropa de
abrigo, una chamarra abierta de color azul, sin guantes ni ninguna clase de
sombrero en la cabeza. Tiene el pie derecho elevado sobre el montículo en el
que se encuentra el letrero y en consecuencia aparece inclinada, extendiendo
sus brazos como si fueran alas, o como si quisiera abrazar al mundo. Algo me
inquieta respecto a ello, en particular que lejos de verse bonita (como la he
percibido durante tanto tiempo) se ve fea y desagradable. Y me intriga saber
cuál podría ser el significado de esa postura corporal, ¿qué es lo que quiere
expresar esta mujer que a mi juicio ha hecho de su vida un tinglado de mentiras
y se ha sumido en una existencia de actividad frenética, persiguiendo un
espejismo? Todo eso me parece bastante destructivo y sé que no es asunto mío,
pero no puedo evitar dejar de pensar en esa mujer que se casó y tuvo dos hijos
para después terminar su matrimonio e iniciar una relación de pareja con otra
mujer, algo que por alguna razón que no puedo definir me parece que implica una
cierta ausencia de pudor.
Y ante esto debo aclarar que no soy homofóbico y sé que los
hijos de un matrimonio entre dos personas del mismo sexo no sufren ningún daño
por ello, pero hay algo que me inquieta y me sugiere que en todo esto hay
ciertas patologías que tienen que ver con incesto y algún tipo de desviaciones
sexuales. No puedo explicar esto, simplemente son ideas presentes.
Volviendo al hecho de que al regresar del paseo con mis
perritas volví a dormir, tenía intención de hacerlo durante unas dos horas, de
las siete a las nueve de la mañana, pero desperté unos minutos antes de las
8:30 h y me di cuenta de que ya me había recuperado, ya había terminado de
dormir. Entonces bajé a la sala y prendí la televisión para ver videos
musicales en YouTube, después de lo cual ingerí ahí mismo mi acostumbrado plato
de avena hervida en agua con pasitas, acompañándolo con una pieza de fruta, una
pera. Pese a que había salido de la cama con bastante anticipación, salí de
casa a las 10:45, una hora menos temprana que la acostumbrada y tras pasar por
la farmacia para comprar mi antidepresivo (Fluoxetina), llegué a mi lugar de
trabajo cinco minutos antes de la hora de entrada.
Hasta el momento, este ha sido un buen día laboral y he
pensado un poco en la cita en psiquiatría la próxima semana, en que volveré a
ver a la bella joven que me atiende y deberé hablarle de ciertos asuntos en
relación con lo que sucedió a partir de la cita anterior, el último lunes de
octubre.
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