miércoles, 27 de marzo de 2019

Pensando en lo que ocurrió ayer en AT&T, y en la realidad de mi país y tanta porquería


Hoy cumplo 47 meses en mi empleo, dentro de un mes cumpliré cuatro años en él y 55 de edad. Que mi primer día de trabajo en mi ocupación (algo que cambió mi vida, dándole un giro de 180 grados) haya caído en mi cumpleaños parece muy significativo, no sé si la razón de ello se deba a la magnitud de la coincidencia, o a mi pensamiento un tanto patológico.

El próximo lunes 1 de abril, mis mascotas Chora y Clara (la segunda hija de la primera) cumplirán dos años en casa, estos animalitos que me dan su amor y su compañía incondicional, con la seguridad absoluta de que jamás me pegarán por la espalda; no sé de cuantos seres humanos podría afirmar esto último, las puñaladas por la espalda que me han asestado personas significativas me han provocado un daño del que no sé si me pueda recuperar.

Tuve comunicación vía Twitter con gente de la empresa AT&T por mensaje directo y del diálogo que se dio, a mi pregunta sobre si en ese centro de atención (junto a Plaza Las Torres, en Guadalajara) no se venden equipos para usar por prepago, y la única opción (lo que casi le da carácter de obligatoriedad) son equipos con plan, dejando al cliente con opciones muy estrechas, en una mala situación, la respuesta fue negativa. Sucede que ahí sí se venden equipos para ser pagados de contado, con intención de usarlos con la opción prepago.

El muchacho patán y por demás imbécil que me atendió ayer, que me dio a entender sin el menor lugar para la duda que yo representaba un fastidio para él, como si fuera un limosnero o un paria (siendo que yo iba a pagar el equipo con el plan de pago impuesto pese a que no era lo que quería y en realidad no me convenía) es representativo de lo que está ocurriendo en el campo laboral en la actualidad. Empleados con comportamientos absolutamente incorrectos, agresivos, que faltan a la verdad y perjudican a la empresa que los contrató, en este caso consiguiendo que yo decidiera cambiar de compañía en cuestión de minutos, algo que al entrar a ese lugar no tenía la intención de hacer en lo más absoluto; la idea ni siquiera pasaba por mi mente.

Además, ese muchacho me creyó más tonto que él (una idea absolutamente incomprensible), pensando que le iba a creer las patrañas que salieron de su sucia boca, y que una vez que yo me hube retirado del local no iba a volver a saber de mí y lo que había hecho iba a quedar en el olvido, que nadie se iba a enterar y no tendría ninguna consecuencia para él.

¿Y qué sucede con una empresa como AT&T? ¿Qué lineamientos o principios siguen para contratar a su personal? ¿O es que también siguen la cultura de la explotación, contratan gente bien jodida con todo lo que esto implica para pagarles lo menos que se pueda? Si esta suposición fuera correcta, ¿no alcanzan a percibir que lo que se ahorrarían en pagarle a este tipo de empleados sería mucho menos que lo que dejarían de ganar teniendo gente que ignora lo importante que es el cliente, que en realidad es la única razón por la que existe un negocio?

Mi país está muy mal en muchos aspectos, con una sobrepoblación de gente analfabeta, inculta, ignorante, de muy escasa inteligencia, obesa, agresiva, proclive a la deshonestidad; masas que le rinden culto a la pobreza moral, intelectual y económica. En muchos aspectos, ser mexicano constituye un motivo de vergüenza y mucha gente pasa por alto que si tenemos gobiernos atrozmente corruptos, la gente que los integra son individuos surgidos de una sociedad que no es otra cosa que un caldo de cultivo para eso, para la porquería.

Hoy me atendió un ejecutivo encargado de redes sociales que me ofreció levantar un reporte, pidiéndome datos como mi número a 10 dígitos, centro de atención donde ocurrieron los hechos, nombre del asesor (algo que yo no podría saber), y finalmente mi nombre completo. Yo ya había dejado claro en varias ocasiones que cambié de compañía (de regreso a Telcel), algo que en realidad no tenía contemplado, que no me agrada, pero definitivamente es mejor que AT&T y Movistar, de las cuales ya fui suscriptor y de las que no quiero volver  a saber nada.

¿Harán algo las personas de AT&T responsables de atender este tipo de situaciones, o se limitarán a observar cómo uno de sus empleados hace exactamente lo contrario a lo que sería su trabajo? No sé, y además ignoro si me voy a enterar de algo. Sea como sea, reconozco que el hecho de que me hayan contactado en Twitter por mensaje directo es un buen indicador. Yo esperaría que echaran a la calle a ese pedazo de idiota, no nada más porque con su mal proceder está perjudicando a la compañía para la que trabaja, que le paga su sueldo, sino por haberme subestimado, viéndome como un individuo más tonto que él, de quien no tenía nada que temer.

Uno de los millones de representantes de la descomposición social que aqueja a mi país, y constituye uno de sus mayores problemas. Así las cosas.

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