Hoy cumplo 47 meses en mi empleo, dentro de un mes cumpliré
cuatro años en él y 55 de edad. Que mi primer día de trabajo en mi ocupación
(algo que cambió mi vida, dándole un giro de 180 grados) haya caído en mi
cumpleaños parece muy significativo, no sé si la razón de ello se deba a la
magnitud de la coincidencia, o a mi pensamiento un tanto patológico.
El próximo lunes 1 de abril, mis mascotas Chora y Clara (la
segunda hija de la primera) cumplirán dos años en casa, estos animalitos que me
dan su amor y su compañía incondicional, con la seguridad absoluta de que jamás
me pegarán por la espalda; no sé de cuantos seres humanos podría afirmar esto
último, las puñaladas por la espalda que me han asestado personas
significativas me han provocado un daño del que no sé si me pueda recuperar.
Tuve comunicación vía Twitter con gente de la empresa
AT&T por mensaje directo y del diálogo que se dio, a mi pregunta sobre si
en ese centro de atención (junto a Plaza Las Torres, en Guadalajara) no se
venden equipos para usar por prepago, y la única opción (lo que casi le da
carácter de obligatoriedad) son equipos con plan, dejando al cliente con
opciones muy estrechas, en una mala situación, la respuesta fue negativa.
Sucede que ahí sí se venden equipos para ser pagados de contado, con intención
de usarlos con la opción prepago.
El muchacho patán y por demás imbécil que me atendió ayer,
que me dio a entender sin el menor lugar para la duda que yo representaba un
fastidio para él, como si fuera un limosnero o un paria (siendo que yo iba a
pagar el equipo con el plan de pago impuesto pese a que no era lo que quería y
en realidad no me convenía) es representativo de lo que está ocurriendo en el
campo laboral en la actualidad. Empleados con comportamientos absolutamente
incorrectos, agresivos, que faltan a la verdad y perjudican a la empresa que
los contrató, en este caso consiguiendo que yo decidiera cambiar de compañía en
cuestión de minutos, algo que al entrar a ese lugar no tenía la intención de
hacer en lo más absoluto; la idea ni siquiera pasaba por mi mente.
Además, ese muchacho me creyó más tonto que él (una idea
absolutamente incomprensible), pensando que le iba a creer las patrañas que
salieron de su sucia boca, y que una vez que yo me hube retirado del local no
iba a volver a saber de mí y lo que había hecho iba a quedar en el olvido, que
nadie se iba a enterar y no tendría ninguna consecuencia para él.
¿Y qué sucede con una empresa como AT&T? ¿Qué
lineamientos o principios siguen para contratar a su personal? ¿O es que también
siguen la cultura de la explotación, contratan gente bien jodida con todo lo
que esto implica para pagarles lo menos que se pueda? Si esta suposición fuera
correcta, ¿no alcanzan a percibir que lo que se ahorrarían en pagarle a este
tipo de empleados sería mucho menos que lo que dejarían de ganar teniendo gente
que ignora lo importante que es el cliente, que en realidad es la única razón
por la que existe un negocio?
Mi país está muy mal en muchos aspectos, con una
sobrepoblación de gente analfabeta, inculta, ignorante, de muy escasa
inteligencia, obesa, agresiva, proclive a la deshonestidad; masas que le rinden
culto a la pobreza moral, intelectual y económica. En muchos aspectos, ser
mexicano constituye un motivo de vergüenza y mucha gente pasa por alto que si
tenemos gobiernos atrozmente corruptos, la gente que los integra son individuos
surgidos de una sociedad que no es otra cosa que un caldo de cultivo para eso,
para la porquería.
Hoy me atendió un ejecutivo encargado de redes sociales que
me ofreció levantar un reporte, pidiéndome datos como mi número a 10 dígitos,
centro de atención donde ocurrieron los hechos, nombre del asesor (algo que yo
no podría saber), y finalmente mi nombre completo. Yo ya había dejado claro en
varias ocasiones que cambié de compañía (de regreso a Telcel), algo que en
realidad no tenía contemplado, que no me agrada, pero definitivamente es mejor
que AT&T y Movistar, de las cuales ya fui suscriptor y de las que no quiero
volver a saber nada.
¿Harán algo las personas de AT&T responsables de atender
este tipo de situaciones, o se limitarán a observar cómo uno de sus empleados
hace exactamente lo contrario a lo que sería su trabajo? No sé, y además ignoro
si me voy a enterar de algo. Sea como sea, reconozco que el hecho de que me
hayan contactado en Twitter por mensaje directo es un buen indicador. Yo
esperaría que echaran a la calle a ese pedazo de idiota, no nada más porque con
su mal proceder está perjudicando a la compañía para la que trabaja, que le
paga su sueldo, sino por haberme subestimado, viéndome como un individuo más
tonto que él, de quien no tenía nada que temer.
Uno de los millones de representantes de la descomposición social
que aqueja a mi país, y constituye uno de sus mayores problemas. Así las cosas.
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