lunes, 15 de abril de 2019

El fin de semana pasado, cansancio, inactividad y postración


A diferencia de los fines de semana pasados, esta vez fui a comprar el mandado de la semana a Walmart en sábado por la mañana (en fechas recientes, lo había hecho en domingo por la tarde, algo problemático por la cantidad de gente que hace lo mismo, las aglomeraciones). Busqué el medicamento Tradea (metilfenidato) tanto en Sams como en Walmart, pero no hubo en ninguno de los dos comercios. Más tarde lo busqué en una Farmacia del Ahorro, donde sí lo trabajan, pero no lo tenían en existencia.

Antes de dirigirme a comprar el mandado, sábado por la mañana marqué el número de atención psicológica y hablé con la psicóloga que me atiende. Para mi sorpresa ella no se encontraba preocupada y eso me tranquilizó. Sin embargo, esta dama sí expresó cierta preocupación porque pueda llegar a darse una dependencia, de usuario hacia su terapeuta  y yo le respondí que aunque así sucediera, ella no tendría motivos para preocuparse pues yo jamás la buscaría fuera de ese lugar (vía telefónica), no haría ningún intento por localizarla ni hablar con ella; simplemente se habría ido de mi vida y la recordaría con gratitud y afecto.

Pasé muchas horas de ese día, sábado, acostado en mi cama, durmiendo. En muchos días no había tendido la cama y me cubría con una cobija, pues pese al clima caluroso, dentro de la casa sentía una temperatura baja, sobre todo al quedarme dormido.

El domingo no fue muy diferente, pero además del cansancio sentí una tremenda tristeza, incomodidad y desesperación, pese a que al comenzar el día había tenido comunicación con una mujer que conocí en una red social, y platicando vía telefónica le hablé de mí y principalmente de mis intereses en lo referente a sexualidad, algo que a ella le gustó y ya acordamos vernos esta semana.

Sin embargo, este buen prospecto no impidió que me sintiera muy mal anímicamente el resto del día pues he pensado mucho en una mujer de la que me he enamorado, más joven que yo, con grandes cualidades en todos aspectos, desde su belleza física hasta su nivel intelectual; el tipo de persona que parece tenerlo todo. Pensé entonces en el desastre que ha sido mi vida, en lo prolongados que fueron esos periodos en que estuve solo, viviendo en la pobreza, desempleado, muy enfermo y sin atención médica, etc., y en el tiempo que se perdió, en todo ese sufrimiento y en que mis pérdidas son enormes.

De la mano con todo esto viene la conciencia (dolorosa pero necesaria) de que tuve padres atroces, que todo lo hicieron mal y los más perjudicados de los cuatro hijos fuimos mi hermana Verónica (que murió hace casi 13 años) y yo. Mi padre y mi madre no solamente no identificaron que yo tenía problemas neurológicos y de salud mental desde mi más temprana infancia, sino que una vez que hube llegado a la edad adulta y para cualquier padre habría sido demasiado evidente que algo andaba muy mal conmigo, me utilizaron para eternizar su relación destructiva, y en el caso de mi padre para justificar su autodestrucción, y el daño tan tremendo que le hizo a toda su familia.

Cuando tuve una oportunidad de recuperarme, el infame David (que se decía mi amigo) me pegó una puñalada por la espalda (enero de 1998), dando el primer paso para mandarme de regreso al infierno y esto representó para mis padres una oportunidad para seguir contando conmigo como el origen de todos sus problemas, que no desaprovecharon y se encargaron de arruinarme casi absolutamente.

No sé qué tan frecuente es que la gente haga esto (destruir la vida de uno de sus hijos, o de varios de ellos) pero sí sé que cuando lo hacen, no les importa que estén arruinando a un ser humano, a uno que ellos trajeron al mundo.

Sin embargo, es un hecho que por méritos propios, he logrado sobrevivir y en ciertos aspectos he manejado mi vida de una manera ejemplar. Si todavía estoy aquí tengo que encontrar la manera de superar mis problemas, aceptar mi pasado para poder dejar de contemplarlo y mirar hacia adelante.

Voy a mantener ese objetivo fijado en fecha reciente: vivir en el aquí y el ahora.

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