viernes, 12 de abril de 2019

Y si se me descubriera..., ¿qué sucedería?


Esa psicóloga que me ha atendido los fines de semana, vía telefónica me recomendó que buscara la manera de tomar el metilfenidato (Tradea), ya conseguí la receta y he dudado sobre comprar el fármaco, principalmente porque en últimas fechas he tenido problemas para dormir, y tratándose de una metanfetamina, pudiera agravar el problema.

Eso me pasó anoche, desperté poco después de la una de la mañana y dormité hasta cerca de las cuatro, en que tomé un cuarto de Clonazepam y finalmente pude volver a dormir, saliendo de la cama a las ocho y media, sintiéndome tremendamente cansado.

Las primeras horas de la jornada laboral fueron difíciles porque además del cansancio me sentía indigesto y anímicamente indispuesto. He pensado en la posibilidad de que la directora de mi departamento haya visto aquel blog que terminé de escribir los primeros días de este año, en que aparece información sobre mí, sobre el modo como he vivido (privado de una labor productiva) y además que alguien de SALME le haya hecho llegar (a ella y otras personas importantes de la empresa) información sobre mí, por ejemplo antecedentes míos que han provocado que se me considere un individuo peligroso.

La paranoia es un síntoma de mi trastorno, tal vez por eso cuando la directora cierra la puerta de su oficina para hacer una llamada telefónica, pienso que el tema que podría estar tratando con su interlocutor tiene que ver conmigo. Tener malos compañeros cerca de mí no ayuda, ni la soledad en la que vivo, pero veo la necesidad de tranquilizarme y contemplar las ideas aquí expresadas (sobre mis escritos publicados en internet y la información que esa institución haya emitido sobre mí) como poco probables. Y además, si sucediera eso, no podrían hacer nada porque las autoridades de la empresa no pueden meterse con mis redes sociales, ni con lo que yo publique en internet, a menos que pudiera identificarse a empleados de la empresa o a la compañía misma, y no hay posibilidad de que esto ocurra.

En cambio, en la remota posibilidad de que estuvieran al pendiente de este blog, no les haría daño contar con una panorámica de cómo se les ve, tanto en lo individual como en lo colectivo, ideas que muchas personas comparten pero no se atreverían a comunicarles.

La verdad no hace daño, pero sí provoca mucha inquietud, y mucho miedo.  

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